Desde la segunda Guerra Mundial la inflación –el aumento aparentemente inexorable en los precios de bienes y servicios- ha sido una plaga de banqueros centrales. Los economistas de varias tendencias han discutido si la inflación es el resultado inevitable del abandono del patrón oro, de una falta de la disciplina fiscal, de los shocks en el precio del petróleo y otros bienes, de las luchas por la distribución del ingreso, de la creación excesiva de dinero, de expectativas inflacionarias autocumplidas, de una "tendencia de la inflación" en las políticas de bancos centrales o de otras causas. |